Durante la pandemia de influenza de 1918, ¡las ostras tenían una mayor demanda que el papel higiénico!

¿Te imaginas un mundo en el que, en lugar de escasez de papel higiénico y límites de compra de carne, tuviéramos una carrera de ostras?

Esta escena fue una realidad durante la pandemia de influenza de 1918.

Las existencias de ostras eran omnipresentes, los precios se disparaban y los mercados negros se expandían.

Los cazadores furtivos estaban atacando a los bancos de ostras, además todavía se pueden ver restos de casetas de vigilancia construidas en el medio de algunos bancos de ostras donde los guardias con rifles de caza estaban en el puesto de observación.

El folclore ha afirmado que las ostras podrían ayudar a prevenir la gripe. Pero, ¿es esto un hecho o una ficción?

Resulta que es un poco de ambos, según coinciden los expertos médicos y en nutrición. Si bien ningún alimento o suplemento puede protegerlo contra bacterias o virus, se ha demostrado que ciertas vitaminas y minerales estimulan su sistema inmunológico, haciéndolo más capaz de luchar contra los invasores extranjeros.

Esto incluye coronavirus, como la gripe y los resfriados habituales. El zinc, las vitaminas C y E, el selenio, los omega 3 y los probióticos son algunos de los nutrientes clave importantes para la inmunidad. Ayudan a las células del sistema inmunológico a defenderse de las infecciones.

La fiebre de las ostras de 1918 se debió en parte a su fuerte fuente de proteínas, otro nutriente inmunológico. Esto también se debió en parte a que las ostras son el alimento número uno en zinc más rico del planeta, y proporcionan más del 500% de sus necesidades diarias en una porción. Las ostras también son buenas fuentes de selenio y omega-3.

Entonces, ¿deberíamos abastecernos de mariscos como las ostras? Si bien ciertamente no puede hacer daño mezclar sus fuentes de proteínas e incorporar alimentos con estos nutrientes inmunes en su menú diario, las ostras no pueden prevenir el coronavirus. Comer una dieta rica en alimentos saludables ciertamente puede mantener su cuerpo preparado para una posible infección, no hay sustituto para el lavado de manos adecuado, el distanciamiento físico y seguir otras pautas de salud pública.

Lo mejor para su sistema inmunológico: coma una dieta rica en frutas y verduras, haga ejercicio, duerma lo suficiente, no beba demasiado alcohol y trate de no estresarse demasiado ...

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